La falta de una o varias piezas dentarias afecta más que tu sonrisa. Impacta en tu vida diaria.

No podés comer cómodamente

Evitás alimentos duros o masticás de un solo lado. Comer dejó de ser placentero.

Tu prótesis removible te incomoda

Se mueve, te lastima o sentís inseguridad al hablar y comer en público.

Te da vergüenza sonreír

Tapás tu boca al reír o evitás fotos. La inseguridad se volvió parte de tu día.

Sentís que estás perdiendo más dientes

Después de la primera pieza, el problema puede empeorar si no se trata a tiempo.